En el Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago (Chile) se exhibe actualmente la exposición La invención de un mar: Amereida 1965-2017, la más extensa sobre la Travesía de Amereida, con material fotográfico inédito reencontradas en París en 2015 y donadas a La Ciudad Abierta de Ritoque por uno de los participantes, el filósofo francés François Fédier. 

En 1965 un grupo de 10 artistas, poetas y arquitectos recorrieron Sudamérica, siguiendo el meridiano de la Cruz del Sur desde Tierra del Fuego hacia el norte. Se reunieron en torno a Amereida, una palabra surgida al calor de América -"la América regalada, América sin dueño" y Eneida, el poema épico de Virgilio, escrito en el siglo I antes de nuestra era.

En esta ruta a bordo de una camioneta participaron los poetas Jonathan Boulting, Michel Deguy, Godofredo Iommi y Edison Simons; los arquitectos Alberto Cruz y Fabio Cruz; los escultores Claudio Girola y Henry Tronquoy; el filósofo François Fédier y el pintor Jorge Pérez Román.

Imaginando una Sudamérica en posición invertida, los tripulantes de este sendero advierten que América fue poblada en sus bordes, y optaron por viajar sin rumbo fijo por su “mar interior”, un océano desconocido y necesario develar.

La travesía de un mes y medio finalizaría en Santa Cruz de la Sierra en Bolivia, el lugar donde los dos ejes de la Cruz del Sur se cruzan, pero el conflicto entre el Ejército Boliviano y la Guerrilla forzó descartan el plan. Arriba de la camioneta atravesaron la Patagonia, la Pampa, el Norte argentino y parte del Chaco boliviano, marcando su estela con actos poéticos, intervenciones y conferencias en lugares desolados, poblados náufragos de este “mar interior".

Como escriben Victoria Jolly y Javier Correa, curadores y organizadores de la exposición, “la Amereida se propone como una experiencia que, guiándose por la palabra y la acción, se pregunta por el sentido, destino y lugar de América, para de ese modo abrir la posibilidad de un fundamento y habitar poético del continente”.

El gesto fundacional de Amereida daría paso al poema homónimo, un texto colectivo y sin autor, publicado en dos partes en 1967. También sería la orientación de los estudios de la Escuela de Arquitectura y Diseños de la Universidad Católica de Valparaíso, incluyendo sus travesías por América desde 1984.

Sin embargo, la consecuencia más profunda de la travesía emprendida por diez pensadores arriba de una camioneta en 1965 sería la fundación en 1970 de la Ciudad Abierta de Amereida, en las arenas de Ritoque, bañado por el Océano Pacífico en la zona central de Chile. En palabras de Jolly y Correa, esta fundación “abre hoy una extensión que permite no solo un modo de habitar y ser americanos sino también la aventura de volver, cada vez, a construir el mundo desde la palabra poética y el borde de los oficios”.

Organizada por la Corporación Cultural Amereida, la exposición La invención de un mar: Amereida 1965-2017 cuenta con el financiamiento del Área de Difusión de la Arquitectura del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA) y la co-producción de Four Films, junto al apoyo del archivo histórico José Vial Armstrong y la Fundación Alberto Cruz Covarrubias.

Agradecimientos al Museo de Bellas Artes.